Lesiones más frecuentes en el fútbol (I): Pubalgia

Por suerte en el fútbol, ya cada vez hay más equipos, incluso en las categorías más bajas que cuentan en sus filas con fisioterapeutas y readaptadores. Por ello, en este artículo queremos poner en relieve su trabajo y reconocer la importancia que supone para cualquier club contar dentro de su cuerpo técnico con la figura del fisioterapeuta.

Las lesiones son uno de los grandes problemas de los clubes a lo largo de la temporada, tanto que puede llegar ser un lastre en la consecución de los objetivos deportivos marcados al inicio de la competición.

La sentencia del doctor Xavier Alomar durante un congreso médico sobre lesiones musculares celebrado en Barcelona en febrero de 2018 es escalofriante. “Cada club de las cuatro grandes ligas de Europa pierde 15 millones de euros de media cada año por las lesiones de sus futbolistas. Cada club pierde entre el 10% y el 30% de su plantilla cada año por las lesiones”.

Por lo tanto, una prevención adecuada y una correcta readaptación son fundamentales para reducir al máximo el tiempo de baja de los deportistas. Para hablarnos sobre ello, contamos con varios profesionales de la fisioterapia y readaptación deportiva con amplia experiencia en el mundo del fútbol, para que nos hablen acerca de las principales lesiones que podemos encontrar, cómo prevenirlas, su tratamiento y reahabilitación.

LA PUBALGIA EN EL FÚTBOL

Artículo realizado por: Esmeralda González, Grupo Hydrofisio

INTRODUCCIÓN

En el acuerdo de Doha del 2015 se estableció consenso en cuanto a la nomenclatura de la pubalgia. Aceptaron groin pain (“dolor inguinal del deportista”) como término específico para referirse a los problemas de la región del pubis. También establecieron una clasificación en relación a las estructuras afectadas presentes en la región púbica. Las estructuras que con más frecuencia encontramos alteradas son:

  • Aductores (principalmente el aductor largo) y recto anterior del
  • Músculo iliopsoas.
  • Sínfisis del pubis.
  • Nervios del abdomen (hipogástrico, inguinal y genitofemoral).
  • Conducto inguinal(1)

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La articulación del pubis es el punto de unión del hueso coxal, se encarga de distribuir las tensiones desde el tronco a los miembros inferiores y viceversa. Esta articulación debe funcionar de forma que sea simétrica y asimétricamente estable, debe permitir la disociación entre ambas piernas sin perder la estabilidad. Tiene que haber un equilibrio de fuerzas que permitan esta estabilidad tanto en bipedestación como en apoyo monopodal y esto depende de la estabilidad dinámica de la musculatura, es decir, de la respuesta neuromuscular (timing).

EPIDEMIOLOGÍA

En el fútbol profesional, las lesiones de pubis ocupa un 11% del total de lesiones que nos encontramos a lo largo de la temporada. De estas lesiones de pubis, un 25% son lesiones musculares. Otro dato significativo es que, el porcentaje de recaída es de un 20%.(2)

Con frecuencia, la pubalgia está relacionada con problemas en la musculatura aductora, el músculo aductor largo es el más lesionado, de entre 62% al 90% de las lesiones. El 71% de estas lesiones se van a producir sin contacto, son lesiones que habitualmente se producen por un sobreestiramiento o cambio de dirección (53%) y un 40% va a estar relacionado con saltos o golpeos.(3)

MECANISMO LESIONAL

En los golpeos, una característica importante es la fuerza (F) que se genera por parte de los aductores y psoas en la fase de backswing y armado de la pierna. Es una fuerza que depende de la velocidad y del tipo de contracción, es decir, en estas fases se produce una contracción excéntrica a gran velocidad. Otra característica es el estiramiento y la movilidad, importante a la hora de la transmisión de fuerzas, porque las lesiones miotendinosas ocurren en esta fase de estiramiento a alta velocidad.(4)

Por otra parte, durante el apoyo monopodal, la fuerza que debe ejercer la musculatura abductora de la pierna de apoyo (FAC), debe de ser el doble del peso corporal del deportista. Si se genera menos, la fuerza de reacción articular (FRA) aumenta y la articulación del pubis sufre. Si además introducimos aceleración y desequilibrio, como ocurre en los golpeos, la FAC debería aumenta x5.(5)

En los cambios de dirección es más complejo establecer un patrón de lesión, puesto que no hay un patrón ideal de movimiento. Cada deportista tiene su patrón de movimiento y su funcionalidad, habría que identificar los déficits reales de cada patrón y tratar de establecer pruebas objetivas que los reproduzcan.

Esta lesión está relacionada directamente con la debilidad. La fatiga, por el número de partidos acumulados, va a hacer que la F de aductores disminuya de forma significativa.(6)

VALORACIÓN

En diferentes estudios como los de Mosler et al.(7) y Tak et al.(8) se observa que, en deportistas con pubalgia y en deportistas sanos con antecedentes, hay una disminución de RI de cadera, menor flexibilidad, menos fuerza de aductores y un déficits a nivel neuromuscular en el CORE.

Es muy importante el complejo lumbopélvico (CLP) para entender, valorar y tratar los problemas del dolor inguinal o pubalgia: concepto global de pubalgia. Cualquier alteración en la estructura o función de algún componente del aparato locomotor del CLP, afectará al funcionamiento de todo el complejo y llevará consigo un dolor inguinal. Por ejemplo, en la pierna de apoyo en los golpeos, es importante las estabilidad de la pelvis mediante la musculatura abdominal, y la estabilidad de la cadera mediante la musculatura glútea.

La medición de la fuerza es muy importante para la prevención y la recuperación de la pubalgia. Los test manuales no son efectivos para detectar déficits de F, pero se puede hacer con dinamómetros manuales y el Squeeze test.

Un futbolista con antecedentes presenta de 13%−19% menos de fuerza en el Squeeze test, esta disminución de la fuerza supone un 20% más de riesgo de lesión. Valores inferiores a 6,791 Nƒkg aumentan el riesgo de lesión un 83% y el aumento fuerza de 1 Nƒkg disminuye el riesgo de lesión x6,8.(9)

Esta variación de fuerza se puede observar previamente a la lesión, hay cambios dos semanas antes de la lesión y estadísticamente significativos desde una semana antes. Esta disminución de la fuerza es útil para monitorizar al deportista y poder determinar cuando comienza a estar en riesgo.(10)

TRATAMIENTO Y REHABILITACIÓN

Lo importante en la pubalgia es su prevención, tanto la prevención primaria, antes de darse la lesión mediante la valoración de parámetros y factores de riesgo, como la prevención secundaria, mediante programas de recuperación que eviten recidivas.

En el tratamiento inicial de una pubalgia hay que tener muy en cuenta la valoración previa y los motivos de ese dolor inguinal. Por lo tanto, el tratamiento podría ir dirigido a normalizar el tono con técnicas de tejidos blandos de la musculatura más afectada, como podría ser la musculatura aductora, musculatura flexora de cadera o incluso musculatura toracolumbar. También podríamos utilizar técnicas manipulativas y de movilidad para mejorar la dinámica funcional de cadera yƒo charnela lumbosacra, cuando la pubalgia se relaciona con un problema de movilidad que altera el sistema y provoca tensión y dolor en el pubis.

No solo hay que centrarse en la tensión o flexibilidad de la pierna de golpeo, sino también en la movilidad y estabilidad de la pierna de apoyo. La importante en una pubalgia es que se pierde la estabilidad del pubis, por lo que no es suficiente con tratar las estructuras afectadas, sino que hay tratar y trabajar todo el sistema para mejorar la estabilidad.

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Uno de los ejercicios que mejores resultados ha dado para la prevención y recuperación de la pubalgia es la aducción de Copenhague. Polglass et al.(11) demostraron que realizando este ejercicio dos veces por semana, dentro de un programa preventivo, mejoraba la fuerza excéntrica de aductores (25%) y de los abductores (10%). Es muy importante, ya que, con un único ejercicio se influye en dos de los principales elementos a trabajar en pubalgia.

Lo interesante es que el ejercicio puede ser modificado en progresión de dificultad e intensidad, modificando el tipo de contracción, el brazo de palanca, el tiempo de duración, etc. También hay que tener en cuenta que, al tratarse de un único ejercicio dentro del programa, la adhesión por parte de los deportistas es mayor.

Por último, es importante para el Return to Play el trabajo del gesto deportivo de manera específica, en el cual el deportista ha sufrido la lesión, controlando la carga y la intensidad.

REFERENCIAS
  1. Adam Weir, et al. Doha agreement meeting on terminology and definitions in groin pain in athletes. Br J Sport Med 2015;49:768−74.
  2. Asley Jones, Gareth Jones, Neil Greig, Paul Brown, Karen Hind, Peter Epidemioog of Injury in English Profesional Football Players: a cohort study, Phisical Therapy in Sport (2018).
  3. Semer A, Mosler AB, Tol JL, Bahr R, Weir A. Mechanims of acute aductor longus injuries in male football payers: a systematic visual video analysis. Br J Sport Med, 2019.
  4. Andersen, L. Risk Factor for groin injury during football kicking. Aspetar 2014.
  5. Brukner P, Clarsen B, Cook J, Cools A, Crossley K, Hutchinson M et al. Brukner & Khan´s Clinical Sports Medicine: Injuries, Volumen 1. 5e (2017).
  6. Wolling M et al. The effect of football match congestion in an international tournament on hip adductor squeeze strength and pain in elite youth players. J Sport Sci, 2018.
  7. Mosler AB, Agricola R, Weir A, Holmich P, Crossley KM. Which factor differentiate athletes with hipƒgroin pain fromthose without? A systematic review with meta−analysis. Br J Sport Med. 2015;49.810.
  8. Tak I, Glasgow P, Langhout R, Weir A, Kerkhoffs G, Agricola R. Hip range of motion is lower in porfessional soccer players with hip and groin symptoms or previus injuries, indepndent of Cam deformities. Am J Sport Med. 2016;44:682−
  9. Moreno−Pérez V, Travassos B, Calado A, Gonzalo−Skok O, Del Coso J, Méndez− Villanueva A. Adductor Squeeze Test and Groin Injuries in elite Football players: A prospective study. Physical Therapy in Sport (2019).
  10. Crow J et al. Hip adductor muscle strength is reduced preceding and during the onset of groin pain in elite junior Australian football player. JOSMS. 13 (2010) 202−204.
  11. Polglass G, Burrows A, Matthew W. Impart of a modified progressive Copenhagen adduction exercise programme on hip adduction strength and postexercise muscle soreness in profesional footballers. BMJ Open Sport Exerc 2019; 5(1).

Esmeralda González:

  • Grado de Fisioterapia en E.U. Enfermería y Fisioterapia de Toledo de la UCLM
  • Máster Propio en Valoración, fisioterapia y readaptación deportiva, Universidad de Valencia
  • Experto Universitario en Terapia Manual, UCLM campus de Toledo

  • Fisioterapeuta CD Toledo, filial y primer equipo, 3ª división de liga nacional de fútbol. Toledo (2014 – Actualidad)
  • Grupo Hydrofisio S.L. Toledo (2014 – Actualidad