Amanda Sampedro

Fútbol femenino. Una nueva dimensión

La repercusión de la entrada del Real Madrid FC en la Primera División Femenina de fútbol (Liga Iberdrola) a través de la compra de la plaza del CD Tacón -recién ascendido a la competición- va a suponer que el fútbol femenino evolucione a otra dimensión. Clubes como el FC Barcelona, Atlético de Madrid, Athletic de Bilbao, RCD Espanyol, Real Sociedad- flamantes campeonas de la Copa de la Reina en esta temporada 2018/2019- o el mítico Transportes Alcaine de Zaragoza entre otros, han construido poco a poco la posición en la que se encuentra hoy en día el fútbol femenino, cada vez más consolidada en el deporte. Además, la entrada del equipo blanco en esta competición incrementará hasta niveles todavía no cuantificables el impacto de ésta en el ámbito social, económico o deportivo.

Nos remontamos a finales de la década de los 70 y principios de los 80, en la que me situaba cruzando los puentes que unían las dos riberas del antiguo cauce del río Turia, en Valencia, en una mañana cualquiera de domingo. Allí se podía observar numerosos partidos de fútbol femenino que se disputaban en los campos de fútbol del antiguo cauce. Las aceras de los puentes se poblaban de personas que veían con interés aquellos encuentros. Reuniones en torno al deporte rey… y sí, en torno a cientos de mujeres practicándolo. Fútbol femenino

Es una realidad visible que ya se ofrecen más minutos en la televisión para el fútbol femenino además de las retransmisiones de partidos, más espacio en los periódicos de papel, más artículos en los digitales o más impacto en las redes sociales, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. La creación de multitud de equipos de fútbol femenino en los muchos barrios de nuestras ciudades ya ha empezado. Competiciones en todas las categorías de fútbol base son cada vez más habituales en torno a niñas, que con el apoyo de federaciones, familiares y amigos se sienten identificadas con este deporte.

La pregunta que deberíamos hacernos es si este “boom” en el fútbol femenino requerirá de una reestructuración, actualización de conocimientos y aplicación de nuevos métodos de trabajo para que el crecimiento deportivo y personal de las niñas que comiencen su andadura en este deporte sea acorde a sus necesidades y expectativas; Yo digo que SÍ.

¿Debemos entrenar a un equipo de fútbol de niñas como a un equipo de niños?

La pregunta, lejos de querer crear ninguna controversia de género, tiene que ver más con las características personales, biomecánicas, físicas o fisiológicas de las mujeres, que no con el talento. Por ejemplo, en el estudio de González Ponce, I. et al 2013 sobre las relaciones existentes en jugadoras de segunda división de la Liga Nacional española, se observa que las jugadoras perciben que la cohesión grupal de tareas y la eficacia colectiva tienen cierta incidencia sobre el rendimiento en equipos de fútbol femenino, por lo que se deberían desarrollar estrategias específicas para aumentar la confianza de las jugadoras y establecer vínculos entre ellas con el objetivo de optimizar el rendimiento del equipo.

Ainhoa Velasco Blanch, Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y con Postgrado en Nutrición Deportiva, expone tres aspectos a tener en cuenta en la planificación de entrenamientos deportivos para la mujer:

  • El sistema hormonal de la mujer, que en niñas a partir de los 12 años comienza a hacerse patente.
  • Una estabilidad central más comprometida.
  • Un menor número de fibras tipo II (rápidas-glucolíticas) con un menor diámetro que los hombres.

La preparación debe ir encaminada a conseguir a través del entrenamiento, la nutrición y el control del estrés un equilibrio hormonal que depare en un cuerpo sano y en las mejores condiciones posibles para el desempeño de esta actividad deportiva, que cada vez será más exigente. Se debería tener especial atención en edades de categorías Alevín e Infantil, en las que el cambio hormonal de las niñas es claramente observable.

El soporte muscular de la mujer en la zona pélvica es a priori menor que en el hombre. Esto unido a que la mujer posee una mayor curvatura lumbar, hacen fundamental a esta zona como área de sostén y distribución de esfuerzos en un deporte como el fútbol.

El menor número de fibras tipo II se traduce en una menor capacidad de contracción de las fibras musculares. Será necesario diseñar entrenamientos y trabajos de fuerza específicos para ello, destinados a conseguir una mayor velocidad de contracción de las fibras en acciones de “alta intensidad” como cambios de dirección, sprints, aceleraciones, deceleraciones… que se dan con asiduidad en este deporte.

Por tanto, la nueva dimensión del fútbol femenino alcanza también a los profesionales que quieran dirigir su trabajo hacia este deporte. Nueva formación, conocimientos especializados, más investigación, tecnología… en definitiva, un nuevo campo de trabajo donde se requerirán especialistas en fútbol femenino en todos los ámbitos.

La irrupción del fútbol femenino es una realidad y los profesionales debemos estar formados y preparados para afrontarla.

Referencias bibliográficas utilizadas:

  • Ponce, I. G., Oliva, D. S., Alonso, D. A., González, J. J. P., Chamorro, J. M. L., & Marcos, F. M. L. Análisis de la cohesión, la eficacia colectiva y el rendimiento en equipos femeninos de fútbol. Apunts Educación Física y Deportes. 2013; 114, 65-71.